El Autoempleo: empresarios y trabajadores autónomos
Si te encuentras en una situación en la que nos resulta difícil encontrar empleo, ya sea por la situación de la economía, nuestra edad, las cargas familiares, la falta de ofertas, o cualquier otra no mencionada. Toma una postura positiva y valora la posibilidad de autogenerar empleo. Para llevar a cabo esta valoración comprueba los siguientes puntos:
- ¿Posees las competencias personales para no depender de una nómina?
Aunque pueda resultar una opción atractiva por la independencia que conlleva no hay que subestimar los escollos en la creación y mantenimiento de una actividad propia.
- ¿Tienes un proyecto?
Estudia la idea que te impulsa a llevar a cabo el proyecto. El éxito de tu proyecto dependerá de diferentes factores, creatividad, innovación, entusiasmo y la adecuación del producto o servicio que deseamos ofrecer al público con el mismo.
- ¿El sector en el que pretendes empezar tu actividad te permite contar con perspectivas realistas de triunfo?
Intentar conocer de antemano los riesgos a los que nos enfrentamos y las opciones de triunfo con las que contamos.
A continuación intentaremos destacar cuales son los puntos en los que debes fijarte para dar una correcta respuesta a las preguntas que te hemos planteado.
- Es importante que conozcamos la demanda de nuestro producto o servicio. Cual es la naturaleza de la misma y su estabilidad. Y relacionarla con la oferta de productos o servicios similares en el mercado para lo que deberemos conocer la capacidad del sector y el ciclo de vida de los productos. Una vez que conozcamos estos datos deberemos ser capaces de detectar tanto problemas como necesidades del entorno y ser lo suficientemente innovadores como para adecuarnos a las mismas.
- Para valorar nuestra idea inicial con las necesidades existentes en el mercado podemos recabar las opiniones de familiares, amigos, contactos, y antiguos profesores o empleadores.
Mientras que para valorar el producto o servicio deberemos de fijarnos en los siguientes puntos:
- Con respecto al producto – Calidad, precio y margen de beneficio, ventajas que nuestro producto aporta con respecto a otros similares y por supuesto conocer cuales son nuestros competidores en el mercado en el que trabajamos.
- Con respecto a los clientes – Tendremos que estudiar si nos dirigimos a un público de temporada o de determinadas zonas, si se requiere la intervención de intermediarios y su nuestros clientes serán habituales o esporádicos.
- - Con respecto a la competencia – A parte de conocer cuántos son y su fuerza tendremos que saber como se organiza el sector, los tipos de empresa más frecuentes en el mismo, el grado de concentración y la regulación administrativa del sector en cuestión.
- Para trabajar por cuenta propia, la persona deberá contar con una serie de actitudes y aptitudes – Un grado elevado de madurez y de responsabilidad son imprescindibles junto a las cualificaciones necesarias para desempeñar las funciones propias de su puesto de trabajo.
- Para valorar la viabilidad económica, deberemos llevar a cabo estimaciones realistas de los ingresos, los gastos, los beneficios y las inversiones que deberemos realizar para el buen funcionamiento del negocio.
Resumiendo destacaremos como aspectos imprescindibles en la creación de autoempleo las siguientes fases:
- Generación del proyecto de autoempleo a partir de una idea original
- Establecer que recursos, tanto humanos como de inversión, son necesarios para el desarrollo del proyecto.
- Decidir la forma jurídica y llevar a cabo los trámites para la constitución de la empresa o del trabajador autónomo.
Y por último nombraremos las opciones de inserción desde la perspectiva de empleo por cuenta propia:
- Individual – Trabajadores autónomos y profesionales
- Grupo – Realizaríamos dos subdivisiones, aquellas que tengan que ver con una economía social (cooperativas, SAL etc) o la iniciativa empresarial pura y dura.